Me encontré sentada de pronto en una cama, ajena, pero propia.
Aprehensión.
Intenté comprender la escena frente a mis ojos, clara, pero borrosa.
Falta de visión.
Sumergí mis ideas, a puntos profundos, pero no inmersos.
Introspección.
Detenidamente algo en mí se disolvía con gran dolor entrañable.
Principios de revolución.
¿Qué es ésta confusión sobre compartirse pero no a escalas?
Sobre dar el mismo aire.
Mi propia calidez humana, que a decir verdad, es exclusiva.
Y, ¿”sí” es acaso la respuesta que recibo del avance o los nudos atorados?
“Sí, sí eres.”
Egoísta.
…pero no tanto.
Individual.
…pero no tanto.
Creída.
…pero no tanto.
Altiva.
…pero no tanto.
De pronto los cuestionamientos son un generador de respuestas inconclusas. Tremendas contradicciones.
Dentro de ello, aprendo, que si algo he sido y soy, es mal-interpretable…
…pero no tanto.
