La vida es un movimiento cíclico de estruendo.
La vida es… en cuanto es. La vida energiza la energía misma.
La vida da mil paseos por aquellos mares entre las olas y tus ojos.
La vida va y corre entre las venas del mundo y tu sangre.
La vida son tus labios recubriendo la distancia entre una sonrisa, y tu mueca de disgusto.
La vida es conexión, entre aquellos que han ido, que han venido. Que se fueron. Que están por llegar. Que están por volver.
La vida son las alas de aquella ave que te inspiró libertad. Y los pasos firmes de tu ídolo que te dieron las alas de tal ave.
La vida es el color de tus mejillas rojizo, melocotón o rosado… cuando estás embelesado.
La vida es el aprendizaje de lo que eliges ver y de lo que no quieres ver.
La vida es la expansiva marca que van dejando tus años.
La vida es tu rastro, la huella en la arena de tu primera visita al paraíso.
La vida es tu creación, uniforme. desviada y conjunta de la maravilla.
La vida es el brillo en tus pupilas, destellos en tus clavículas.
Es el beso que nunca has dado, el abrazo más cálido.
La vida es esa ventana que te muestra las verdes hojas. Es el sol que las refleja.
La vida es tu calcio haciendo tus uñas crecer. Es tu azul preferido colgado en alguna galería.
Es la canción que te acompaña, la música que hace sentir.
Es aquella letra, de aquel poema que te movió las emociones.
Es el recuerdo de lo grato.
La vida es tú creciendo día a día.
Es tu baile feliz al tener un logro.
Son los detalles.
La vida es lo que tomas de tu experiencia.
La vida es tu piel cubriendo un ser único, un ser grande, fuerte… un ser irremplazable.
La vida es todo aquello que sucede en ti, mientras comprendes lo que es vivir.
Y vives.
Gracias. Gracias. Gracias.
