Cuando contemple
mortal a una Deidad.
Y un mirar delicado
roce facciones con ganas de no herir ni un poco
los colores, la carne,
la piel
y el matiz del brillo.
La inocencia
un reflejo a última capa.
Manos en lóbulos.
Divinidad en la Tierra.
Cuando contemple
mortal a una Deidad.
Y un mirar delicado
roce facciones con ganas de no herir ni un poco
los colores, la carne,
la piel
y el matiz del brillo.
La inocencia
un reflejo a última capa.
Manos en lóbulos.
Divinidad en la Tierra.
«Hay que inyectarse cada día de fantasía para no morir de realidad».
Haces maravillas con las palabras.
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